Hace unas semanas publiqué un artículo de una virtud: la humildad. Esta es una de las virtudes que más valoramos de las personas que tenemos a nuestro alrededor. Hoy me gustaría centrarme en otra virtud, muy propia del trabajo en equipo: la obediencia.

Si luchamos por ser humildes, no nos importará obedecer al entrenador, sabemos que esa persona, por su experiencia, por su formación, por su conocimiento de mí, se da cuenta de cosas que nosotros no vemos.

Esos comentarios que nos puede hacer nuestro entrenador, aunque nos duelan, serán para nuestro bien, para nuestra mejora. Sería absurdo acudir a un entrenador y luego no hacerle caso o dudar de sus palabras.

Obedecer no siempre es fácil, pero sabemos que si obedecemos, suelen venir los buenos resultados. De todos es sabido que la obediencia cuesta, pero si es lo que tenemos que hacer, mejor hacerlo con una sonrisa, sin quejas y a la primera.

Cuando formamos parte de un equipo, asumimos unas “reglas de juego”, unas reglas de comportamiento que lejos de quitarnos nuestra libertad, nos ayudan a asumir aquel objetivo que procuramos al adherirnos a ese equipo. Así como no nos quejamos continuamente del reglamento, igual no nos deberíamos quejar, y menos faltar al respeto, de las decisiones del árbitro en un partido.

obediencia

La obediencia acabara siendo consecuencia de una actitud reflexiva, pausada y de acorde a los valores y objetivos que me he propuesto conseguir. En la medida que procuramos vivir de acuerdo a nuestra forma de pensar, evitaremos pensar igual como vivimos…

El entrenador debe saber mandar, debe saber orientar la voluntad y el ánimo de cada componente del equipo hacia ese objetivo común. Es necesario que el entrenador conozca, mediante conversaciones pausadas con cada jugador, de forma especial en el deporte base, las metas y los objetivos de cada uno de ellos, sabiendo conjugar esas aspiraciones con la consecución de las metas del propio equipo.

“Obedeced más a los que enseñan que a los que mandan” San Agustín, Obispo y filósofo del siglo V.

Alex Porqueras – @aporqueras