El elemento que probablemente genera mayor número de críticas en la competición deportiva es el árbitro.

¿Te imaginas tomando una decisión en tu trabajo y que tu jefe o tus clientes, en ese mismo momento, sin haber terminado, te criticaran, te insultaran…?

El árbitro, también llamado “Tutor de juego” en algunas competiciones escolares, debe tomar unas decisiones puntuales y concretas en segundos, en décimas se segundo… Estas decisiones, consecuencia a actuaciones de los jugadores, perjudican o favorecen, a veces de forma definitiva, a uno de los equipos.

cropped-arbitro-baloncesto1En el deporte escolar, la figura del tutor de juego, además de su labor de juez, añade una vertiente educativa dentro del terreno de juego, aportando un elemento pedagógico extra que fomenta los valores y debería ayudar a ponerlos en práctica en cada situación concreta.

¿Es posible una competición deportiva sin árbitros? Mayoritariamente todos vemos claro su necesidad y valoramos que sea así. ¿Por qué entonces les criticamos, les insultamos con tanta facilidad, y la mayoría de veces ni les agradecemos su trabajo?

En el aspecto educativo del deporte, los niños son esponjas: captan, y aprenden de las actuaciones de sus referentes (padres, entrenadores, …). ¿Cómo queremos potenciar los valores de respeto, humildad o resiliencia si, ante actuaciones arbitrales (sean del nivel que sean), criticamos, desprestigiamos y despreciamos a esa persona?

Os dejo un nuevo vídeo de poco más de 1 minuto, que ha realizado la Fundación Brafa (www.brafa.org – @fundaciobrafa), sobre los árbitros:

 

El deporte escolar, es afición, es competición, es diversión, es actividad física…También a nivel profesional un partido – el deporte – debe ser diversión. Me quedo con una frase que Johan Cruyff dijo a sus jugadores en la final de Wembley de 1992: “Salid y disfrutad

*Imágenes obtenidas de arbitrobaloncesto.wordpress.com y sport.es